|
Los senos nasales
son unas cavidades que se encuentran a cada lado de la nariz y están cubiertas
por una membrana muy delgada. Cuando la membrana se infecta o se inflama entonces
bloquea el conducto por donde secretan las mucosidades lo cual resulta en una
presión que causa dolor de cabeza y de pómulos y congestión
nasal. Algunos trucos para aliviar la sinusitis a continuación. Vapor
mentolado:
En una olla con agua bien caliente (que le salga vapor) ponga unas gotas
de aceite de eucalipto. Tapándose con una toalla para que no se vaya el
vapor, acerque la cara a la olla y respire hondo sobre el vapor cuidando de no
quemarse. Cataplasma
de rábanos: 1 cebolla y 6 rábanos. Machaque la cebolla
y los rábanos hasta tener una pastita. Extiénda la pasta sobre una
gasa y aplique a los senos nasales por 30 minutos o una hora. 
Contraste
de temperatura: Llene una palangana con agua caliente y otra con agua
fría. Meta una mano en cada una. Alterne las manos. Solución
salina: Mezcle 1/3 de cucharadita de sal con una pizca de bicarbonato
de sodio en una taza de agua tibia. Llene un gotero con la solución Con
la cabeza hacia atrás, tápese una fosa nasal y échese la
solución en la otra. Suénese la nariz suavemente y repita el mismo
procedimiento con la otra. Gotas
de ajo: Machaque un diente de ajo y remójelo en cuatro cucharaditas
de agua. Con un gotero, aplique 10 gotas en cada fosa nasal. Use dos veces al
día. Tortilla
de verbena: Bata a punto de nieve la clara de un huevo, agregue tres
pizcas de hojas de verbena y hágalo como una tortilla. Fríala en
aceite. Ponga la tortilla en una telita suave. Doble como si fuera una venda y
ponga sobre la frente toda la noche. Repita por 4 noches. Té
de manzanilla: El té de manzanilla puede adelgazar las mucosidades.
Beba varias tazas al día y también respire el vapor. Aplique
presión: Coloque los dedos pulgares a cada lado de la nariz aplique
presión en el cartílago durante 30 segundos. Suelte y repita. Vapor
de miel de abeja: Ponga tres o cuatro cucharadas de miel en un litro
de agua y hierva. Tapándose con una toalla para que no se vaya el vapor,
acerque la cara a la olla y respire hondo sobre el vapor cuidando de no quemarse. 
|